Después del Tiempo del después - Gabriela Ricciardelli

Si después del tiempo del después, del después de las historias, el deseo de estar y ser compañeros nos encuentra nuevamente, siempre vale el trabajo emocional que implica intentar la aventura de la apuesta al lazo que honre nuestras vidas.
Es la oportunidad de asomarnos a otros mundos con rumbo hacia quienes vamos siendo y a su vez dar la bienvenida a quien uno quiere ser junto a otro.
Es un tiempo de mutua invitación a ser cómplices de miradas que subsanen todas las vicisitudes tallando atajos, construyendo bellas frases o bellos proyectos que compensen el vacío de toda espera para acortar el lapso entre lo proyectado y lo cumplido.
Es reinventar un modo de recorrer un nuevo camino de acuerdos y buscar juntos la manera de hacerlo funcionar, tomar y hacer lugar para timonear el barco como pares que convalidan su plano de ruta bajándolo a la acción con mensajes de respeto, cuidado y valoración que dejarán huella como caricias en el alma.

Abrir las puertas a nuevas posibilidades hacedoras de algo valioso resulta inquietante, conmovedor y despierta una sensación vital de profunda alegría, así como escuchar y pronunciar un ‘te amo’ es tan envolvente como detener por un instante la inefable vorágine de sentimientos sin horizonte que deviene eternidad en la rueda del destino.

Gabriela Ricciardelli